Lentes de contacto Lentesplus

Tener una vida con lentes de montura no fue fácil, las cosas cotidianas más sencillas pasaban a ser grandes inconvenientes y los lentes se convirtieron en los peores enemigos. Dentro de muchas otras razones, estas son algunas:

  1. Tomar una taza de café, té o chocolate muy caliente. Ese momento en que quieres disfrutar de una bebida caliente, la acercas para oler o probar, es el instante en que todo se convierte en una nube, los lentes de las gafas están en el camino del vapor y no se ve nada. Lo mismo ocurre cuando se está cocinando y se quiere probar u oler las delicias que están el proceso.
  2. Intentar tomar el camión en medio de la lluvia, con las gotas en la cara y  los lentes inundados hacen de esta tarea algo titánico, la agilidad debe salir para tener el tiempo perfecto para cuando pase el camión que necesitamos.
  3. Andar en bicicleta es otra de las pruebas de talento, hace que el uso de lentes de montura pueda ser hasta peligroso, no se ve nada, se deben esquivar obstáculos con la agilidad de un campeón de motocross.
  4. Asistir a conciertos, es lo mismo que oír el disco, no hay show de luces y baile, solo sombras y colores, no se disfruta absolutamente nada.
  5. Ver películas en 3D, hacen la advertencia que se deben usar los dos lentes a la vez, lo cual es realmente incómodo y para ser muy sincero cero estético, ya por si solos son ridículos esos lentes, ahora añadirles volumen es aún peor.
  6. Usar un maquillaje profesionalmente elaborado con las mejores técnicas para luego ocultarlo tras los lentes, no hay posibilidad de lucir esas pestañas tipo comercial de rímel o mascara, el sueño de las pestañas largas se ve interrumpido cuando éstas pegan contra los lentes.
  7. Las actividades físicas y los lentes, son totalmente incompatibles, se empañan, se caen, se rompen o se pierden, traten de hacer una clase de zumba body combat para ver dónde o cómo quedan los lentes, y ni hablar de clase de yoga cuando queda en la parte de atrás y no se logra ver lo que está haciendo el instructor.
  8. Con el resfriado, ya la vida pesa, ahora intentar usar bufanda o tapabocas con las gafas es aún más difícil, el acto humano y natural de respirar, automáticamente lo transporta a la nube de no ver nada por la empañada de los lentes de las gafas.
  9. Dicen que cuando uno estornuda, el corazón se detiene un instante, pero cuando uno tiene lentes debe ser más que un instante, volver al mundo después del estornudo y reincorporarse con los lentes solo lo dimensiona quien lo ha vivido.
  10. Tomando una ducha, aquel placer de leer todas las propiedades y etiquetas del shampoo o el acondicionador se ve interrumpido, claramente no es posible bañarse con lentes, por eso se convierten en nuestras enemigas, nos separan del placer literario del baño.