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#1. HACER VARIAS COSAS A LA VEZ.

 

Ser multitarea o “multitask”; hasta este momento era materia de orgullo manifestar tener dicha “cualidad” o “habilidad”, pero según un estudio realizado por la Universidad de Stanford confirma que hacer varias cosas a la vez es lo menos productivo.

Uno se debe concentrar en una sola tarea, terminarla y continuar con la siguiente. Acá entran a escena nuestras mejores amigas “las redes sociales” o corrientes de información electrónica; al estar constantemente expuestos a éstas, interrumpimos la actividad principal, no prestamos atención, no retenemos información y nuestro cerebro pierde la capacidad de realizar ambas actividades correctamente.

El mismo estudio indicó que dichas personas que dicen ser multitarea y que para ellas esto mejora el rendimiento, ocurre todo lo contrario, su rendimiento era más deficiente comparado con aquellas personas que prefieren hacer una sola cosa a vez. Los multitarea presentan un rendimiento más bajo porque tienen mayor dificultad para organizar pensamientos, filtrar información irrelevante y priorizar.

 

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#2. REACCIONAR A LOS CORREOS ELECTRÓNICOS O MENSAJES EN CUANTO SE RECIBEN.

 

Hay cosas urgentes y cosas importantes, así mismo ocurre con los correos y los mensajes. Algunas situaciones ameritan una respuesta inmediata, pero no todo puede tener este tipo de atención –a menos que seas bombero, rescatista, etc. En ese caso no las atiendes desde un escritorio- Debes dar respuesta y gestión a los correos, pero no puedes pasar todo el día contestando todo, esto no es muy eficiente y descuidas más actividades que debes realizar. Puedes indicar un tiempo estimado de respuesta a las personas o un mensaje como “será revisado” y dará una buena señal a quien te está solicitando.

El correo lo puedes revisar entre tarea y tarea y así mismo seguir organizando tus actividades.

 

#3. NO PLANEAR EL DÍA, NI ESTABLECER PRIORIDADES

 

Llegar y no saber por dónde empezar, tampoco saber qué es todo lo hay que hacer, qué es urgente, qué es importante. Se deben planear tareas diarias, semanales, mensuales, etc; así determinas cuánto tiempo necesita cada tarea, qué necesitas para cada una (información, herramientas, personas). Al tener una estrategia para cada tarea hará que fluyan con facilidad, muchas veces sobre la marcha hay situaciones no tan fáciles de sortear y entorpecen los planes.

 

#4. POSPONER LA ALARMA

 

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El sueño y el descanso son fundamentales para ser productivos, “esos 5 minuticos más” o aplazar la alarma es perjudicial para el rendimiento en el día ¿Por qué? Cuando dormimos tenemos varios ciclos o fases de sueño donde varía la actividad cerebral, hay sueños profundos y ligeros, cada uno dura algunos minutos. Cuando posponemos la alarma y ésta suena nuevamente podemos estar interrumpiendo un sueño profundo, por lo que costará levantarnos y comenzar las actividades diarias, estaremos más agotados, menos receptivos, menos alerta y muy seguramente a media marcha. También nos ha pasado que “hemos madurado” y despertamos antes que suene la alarma y es ahí que pensamos que no le estamos dejando nada a la vejez, pero no es así; lo que ocurre es que el cerebro ya sabe que es hora de levantarse y es ahí que estábamos en un ciclo o fase de sueno ligero y es más fácil levantarse.

 

#5. LLEGAR TARDE

 

Por muchos factores voluntarios, involuntarios o accidentales podemos llegar tarde al trabajo o a empezar nuestras actividades. Analicémoslo de esta forma: el resto de personas han comenzado a tiempo, han tenido la oportunidad de organizar su día, ya saben qué necesitan, de quién lo necesitan y ya han trabajado un rato en sus actividades. Te requieren pero tú no has tenido el tiempo para organizar tu día, tus tareas, y así empieza la cadena de requerimientos y tus actividades se van atrasando. La presión no siempre es un buen aliado, no nos permite pensar con la serenidad que requerimos para actuar. Pasamos el día corriendo, muy seguramente no terminamos de hacer todo que necesitábamos ese día y tendremos trabajo represado. Al que madruga Dios le ayuda o le rinde el día.