Una de las recomendaciones principales cuando se es usuario nuevo de lentes de contacto, es retirarlos y lavarlos en las noches y sobre todo nunca dormir con ellos, pero pocos sabemos cuáles son los verdaderos riesgos de no seguir estas instrucciones.

 

Infecciones:

 

En el día a día nuestras manos tienen contacto con elementos como el celular, dinero, manijas, interruptores, teclados de computador, entre otros, que aunque no lo tengamos presente, están llenos de bacterias. Sin darnos cuenta de ello, podemos frotarnos los ojos y esos microorganismos pueden alojarse en los lentes de contacto, esto sumado a las partículas de polvo recogidas durante el día, pueden generar infecciones oculares. Por esto es importante asear los lentes a diario.

 

Te puede interesar: ¿Cómo usar y cuidar tus lentes?

 

Impedimos la entrada de oxígeno a los ojos:

 

La córnea toma oxígeno del exterior. Cuando tenemos los ojos cerrados y puestos los lentes de contacto al dormir, se hace casi imposible la entrada de oxígeno por tanto se genera resequedad en los ojos, que a su vez causa que las venas intraoculares tengan mayor flujo sanguíneo para oxigenar el órgano. Por este motivo, es muy común que los que acostumbran dormir con los lentes de contacto puestos tengan los ojos rojos durante el día.

 

Algunas recomendaciones:

 

  • Lleva gafas cuando te encuentres en casa para que tus ojos descansen.

  • Si en la noche planeas ir de fiesta, retira los lentes y límpialos antes de salir nuevamente de casa.  

  • En la noche guarda tus lentes de contacto en su estuche con la solución oftálmica de tu preferencia.

  • Limpia los lentes de contacto todos los días.

  • Humecta los ojos a diario con las gotas lubricantes.

 

Si duermes con los lentes de contacto puestos, puedes ocasionar daños en tus ojos y problemas graves a futuro. Recuerda que cuidar tu salud visual es una prioridad.